miércoles 21 de abril de 2010

Al Khobar

Este fin de semana hemos estado en Al Khobar.
Al Khobar es una pequeña ciudad / pueblo que está a unos 400 Km de Riyadh en dirección Noreste. Justo al lado de Damman, en el Golfo Pérsico.
foto google maps

Al Khobar es muy visitado por los saudíes de Riyadh por una razón muy importante: allí es donde está el puente que conecta Arabia Saudí con Bahrein, País-antro de lujuria y perversión donde los saudíes de bien dan rienda suelta a todos sus deseos "haram", aquellos que no pueden satisfacer en su casa, o sea alcohol, prostitución, drogas...
Vamos, eso me han dicho... porque, a día de hoy, aun no he podido visitarlo ya que no tengo mi Iqama, (permiso de residencia saudí) lo que significa que si salgo de Arabia Saudí, no puedo volver a entrar.
foto puente de la libertad
Así que, una vez mas, nos quedamos sin poder ir a Bahrein. Pero bueno, solo con ir a Al Khobar, ya nos conformamos.

Como en toda ciudad costera, el ambiente que se respira allí es distinto, un poco mas relajado que en Riyadh. Hay mas mujeres que no llevan la cara cubierta y hay muchas que ni siquiera llevan el pañuelo en el pelo (algo que no es fácil ver en Riyadh). Incluso es dificil ver a alguna que lleve el pañuelo tapándole incluso los ojos, algo mas o menos habitual aquí…
Sauditas de bien

Además, en la zona de La Corniche, hay muchísima gente caminando por el paseo marítimo, haciendo deporte o simplemente sentados en el césped disfrutando de una tarde en familia.
foto corniche

Incluso a la hora del rezo me ha parecido mas relajado que en la capital. El viernes fuimos a un centro comercial y justo cuando entramos llamaron al rezo. Mi primera intención fue darme la vuelta e irme pero al final decidimos esperar a que terminaran y abriesen las tiendas y, para nuestra sorpresa, fueron menos de 10 minutos lo que tardaron. En Riyadh suelen tardan 20 o 25 minutos mínimo.

Esta vez, a diferencia de la anterior, no nos quedamos a dormir en un hotel. Estábamos invitados en un compound, en la casa de una hermana de nuestra compañera de trabajo (no os he comentado que en la obra tenemos a una mujer saudí trabajando con nosotros?).

Y la verdad es que volvimos a darnos cuenta de lo diferente que vivir en un compound en Arabia en vez de hacerlo en el edificio en el que vivimos en medio de la ciudad. Empezando por la seguridad, pasando por las instalaciones del complejo y terminando con la casita adosada de dos plantas y habitaciones gigantes en la que estuvimos...
foto de jardin

Foto de piscina
La sorpresa que nos esperaba allí era una botella de vodka preparada para nosotros, con sus frutos secos incluidos, que nos hizo sentirnos casi como en casa...
foto vodka

Se que puede parecer que somos unos alcohólicos, pero si a cualquiera de vosotros os quitasen simplemente la oportunidad de tomar una cerveza cuando se os antoje, seguro que entenderíais la alegría de poder tomar una copa tranquilo en casa charlando con los amiguetes...
Además, conocimos un poco de la vida típica saudí, ya que nuestra amiga tenia trabajando para ella una “maid” y un “driver”, ambos filipinos, que nos trataron a cuerpo de rey.
Por otro lado, tampoco es que hiciésemos nada especial en Al Khobar, el jueves por la tarde dimos un agradable paseo por La Corniche y tomamos café, por la noche fuimos a cenar a un restaurante muy agradable con una amigo y comimos un sushi y un sashimi maravilloso y el viernes almorzamos en un “seafood” a pie del mar rojo donde nos sirvieron unos gambones a la brasa y un chocos fritos que estaban de muerte...
foto seafood

En definitiva un fin de semana distinto.
Lo negativo es que son mas de 400 km por trayecto cruzando el desierto y se hace un poco pesado...
Lo positivo de lo negativo es que hicimos 1.150 km en total y la gasolina nos costó solamente 35 SAR, menos de 7 € al cambio… A 0,45 SAR el litro, o sea, menos de 9 céntimos de euro por litro.
¿A alguien puede extrañarle que, con estos precios, tengan 4x4 de gasolina con motores de 7 litros o mas?